Me duele el corazoncito cuando soy rechazado, en ningún caso me da lo mismo, y es rara la sensación de decirlo, pero me duele el corazón, aceptar que me duele el corazón con el rechazo…, y por eso me da miedo.
Y el freno que pone ese miedo me limita.
Pero como somos humanos, el miedo y el dolor son inevitables.
Entonces el camino no es evitarlos ni suprimirlos, sino aceptar que es lógico tener miedo y es totalmente natural que te duela el rechazo.
Es una fibra la que estoy tocando aquí, pero me da mucho miedo el rechazo y acepto eso.
Empecé este pensamiento pensando en otra cosa y con otro objetivo, pero llegué a la fibra de una inseguridad interna profunda, así que siento que lo tengo que dejar hasta aquí, para que madure y se asiente este pensamiento un par de días.
Por si acaso, estoy bien, es sólo que estoy haciendo un trabajo muy profundo sobre mí mismo y es lo más real y útil para mí dejar el pensamiento hasta aquí, sin conclusión por ahora. Me puse tenso, me dolió el cuello, me dio una incomodidad en el pecho, que fuerte.

















