Hoy día vi una película muy buena “Marty Supreme”, el personaje era un hijo de puta, jajajaajaja, cosa que yo no soy, pero…, si me identifique con una de sus características, su egoísmo.
Algo similar como cuando vi “Lalaland”, una película donde cada protagonista en la búsqueda de su sueño estaba dispuesto a sacrificar el amor.
Y en una combinación entre esas dos temáticas yo podría decir que las prioridades de sus vidas eran distintas a lo que uno normalmente está acostumbrado a ver, es decir, en estos tres personajes, no tienen el mismo sueño que la mayoría de las personas.
Pero eso sería decirlo solo desde la perspectiva bonita, pero si tomo lo que pasó en estas dos películas, si me enfoco en “Lalaland”, dejaron de lado el “amor de sus vidas” y cada uno se quedó con una persona que no entorpeciera la realización de sus sueños.
Ahí es donde creo que entra “el egoísmo”, en el momento de las decisiones, lo que primó fueron sus sueños y para eso hay que tener un poco de egoísmo, sobre todo si los sueños tienen que ver con una transformación más profunda de la vida y al menos al inicio donde tienen que hacer ciertos quiebres a sus realidades.
Y personalmente siento que tengo que aceptar ese grado de egoísmo que también tengo, que actualmente aplico, lo hago, pero muchas veces lo asocio con algo más negativo y me queda una sensación como de culpa, pero en realidad no tiene que ser eso, sino que simplemente es diferente.
Porque una mala persona obviamente no soy, solo que, para cumplir mis metas, tengo que ser un poco más egoísta de lo común y no hay nada malo con eso, y siento que no me lo tengo que cuestionar, porque me limita, tengo que abrazar ese egoísmo.
Y cuando alcance mis metas, Si mi Dios me mantiene vivo y con salud, ahí será distinto, ahí ese egoísmo quedará en un “estado de suspensión”, como el dicho que un amigo siempre menciona “Es fácil ser modesto cuando se es célebre; quiero decir parecer modesto.”

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