Me he dado cuenta que en ocasiones puedo ser injusto o egoísta y con cosas que yo mismo he reclamado en algún momento.
Quizás una frase media extrema, pero que refleja muy bien a lo que me refiero en todo orden de cosas, es una conversación qué tuve con mi madre alguna vez, en donde le dije:
"Tienes que aceptar que el tiempo en donde podríamos haber creado una relación madre hijo ya pasó y hay que aceptar que ya fue, porque es desagradable para mí que me pidas cosas que yo no tengo para dar".
Eso suena fuerte, pero esta mezclado con poca intención de cambiar y con no hacerse cargo de las propias acciones.
Pero en el fondo ese tipo de cosas son una realidad de la vida y a mi me paso en todo el tiempo que estuve en este retiro espiritual prolongado, que deje muchas cosas de lado, pase de muchas oportunidades en todo orden de cosas.
A veces pienso en eso y me gustaría hacer actuales cosas que ya fueron.
El origen de este pensamiento es que me falta muy poco para quedar reinstalado en la ciudad y con eso ya quedo listo para trabajar en mi objetivo de la consolidación financiera.
Y la gran diferencia entre las personas que logran los objetivos y los que no, primero, es que eso a lo que yo llamo Dios, te mantenga la vida y salud y lo segundo es la convicción, tener centrado en la mente tus objetivos.
Cualquier mirada hacia otro lado, sobre todo al pasado, te quita energía y velocidad.
Hoy mis objetivos son la consolidación financiera, encontrar una mujer que me apañe/acompañe y disfrutar la experiencia máxima que pueda de todo lo que desarrolle.
Y para todo el resto, tengo que ser machote, de hoy en adelante lo quiero todo, de hoy hacia atrás, renuncio a todo lo que no fue.
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