El otro día estaba en una discusión con mi polola y me di cuenta que me estaba mintiendo de algo en mi cara.
Era una mentira de mediana gravedad para mi, una mentira que me afectaba indirectamente, pero que se relacionaba más con ganar la discusión y evadir una responsabilidad personal.
La mentira estaba siendo dicha con total convicción, hasta casi dude de estar en lo correcto, independiente de lo evidente que era para mi.
Y mientras ocurría la discusión yo me preguntaba, que va a significar esto para mi, esta ocurriendo una mentira de algo específico qué indirectamente me afecta en algo que si es un problema para mi.
Me preguntaba, como se podría resolver el problema alguna vez si la causa de origen estaba siendo negada.
Por suerte ocurrió al otro día, que reconoció la situación y se hizo cargo de su problema.
Pero el aprendizaje que me dejó la situación es que en las relaciones a veces simplemente voy a tener que seguir mi instinto y no podré confiar en lo que me dicen.
A veces habrán cosas que independiente de ser evidentes, abordables o solucionables, simplemente no se podrán resolver.
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