Me siento muy bien últimamente, siento que se está asentando más profundo la confianza en mí mismo.
Tuve muchos años de introspección y ese proceso que conlleva cuestionarse muchas cosas, merma un poco tu confianza, porque estás en un estado de vulnerabilidad constante, cuestionando donde vas, que quieres, que te hace feliz, como vivir, como quieres ser, que sientes que debes cambiar, que no, etc.
Hace ya 2 años que terminé mi introspección y dentro de estos dos años hice mi cambio de rubro a lo que estoy ahora, tuve un año de pololeo, que me reencontró con el amor, obtuve los aprendizajes que necesitaba de la impro para “volver a la civilización” y para eliminar paradigmas y siento que todo eso solidifico el proceso.
Y en estas semanas me ha pasado que empecé a sentir el fruto, cuando hablo con personas me doy cuenta de las respuestas que he encontrado de mí mismo, de la vida, el mundo, la naturaleza, las creencias. Esa tranquilidad de saber a dónde voy, lo que quiero. Me siento muy completo.
Ahora lo único que falta es que mi estilo de vida tenga relación con el cómo me siento o con mi estado mental y eso básicamente tiene que ver con el tiempo.
Tener la libertad de tiempo para dedicarlo a las decenas de intereses que tengo que le van a dar más sabor a mi vida, cositas pequeñas pero entretenidas, por ejemplo, quiero estar en un club de lectura, quiero aprender de cine, a tocar instrumentos, quiero viajar, cosas chicas pero que demandan tiempo.
También tener una pareja, me encantó estar en pareja, quiero una mujer ya, mañana, hoy, jajaja. Pero que obviamente también requiere dedicación de tiempo.
Lo único que me falta es ser independiente financieramente para ser dueño de mi tiempo.
Así que eso a lo que yo llamo Dios, primero gracias y segundo, por favor, dame vida y salud, para continuar con el trabajo que tengo que hacer lo más rápido posible.

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