Tengo unas ganas profundas de agradecer. Me siento muy afortunado en este tiempo.
Quería un trabajo en que se alinearan mis gustos y mis proyectos, quería tener una pareja y vivir las experiencias del cariño y el deseo como si fuese la primera vez. Y tengo vida y salud para vivirlo.
Hasta aquí ya es suficiente para agradecer infinitamente a eso a lo que yo llamo Dios.
Porque no es solo que se hayan concretado esos deseos, sino que todo lo que hay detrás de ese proceso que también debe resultar bien.
De ahora en adelante mi vida, si mi Dios me da vida y salud, debería ser totalmente común.
El único deseo que me queda, que sería el facilitador para un montón de cosas que me gustaría hacer, es construir una mini fortuna en el menor tiempo posible, jajajaja me da un poco de vergüenza decir una mini fortuna, pero eso es.
Si nombro las tres cosas materiales que más me ilusionan son:
• Una parcela en un lugar entre campo y playa, con un barquito para ir a pescar, y poder compartir eso con amig@s.
• Un departamento en el centro, en algún sector hermoso, lleno de vida, lugares para comer, comprar, trotar y relajarse.
• Viajar varios meses en el año a distintas partes del mundo para conocer la cultura y disfrutar los pequeños momentos en lugares que me sorprendan.
Como dije, una pequeña fortuna se necesita para vivir todo eso junto y la quiero lo antes posible porque quiero disfrutarla lo más que pueda.
Así que ese es el otro deseo que tengo, mucho más básico, pero importante para cumplir todo lo otro.
Ojalá que a eso a lo que yo llamo Dios me regale más vida y salud para trabajar para cumplir ese deseo.